VIVIENDO CAPITALES
(Transporte)
“Caótica y Ordenada forma de vida de Bogotá y Ciudad Autónoma de Buenos Aires”
La mayor parte de la población busca establecerse en la ciudad, puesto que este propósito a acarrea consigo el ideal de estabilidad económica y calidad de vida y más aún si es la capital de un país; por ello cada vez, hay más personas ocupando y densificando las ciudades.
El hecho de desarrollar la vida y una rutina en una ciudad capital, requiere de valentía, ya que es el foco territorial en donde se mueve la parte administrativa, economía y política de todo un país.
La infraestructura de la ciudad debe estar capacitada para proveer las herramientas necesarias para que los usuarios puedan tener acceso a una buena calidad de vida.
La ciudad es el espacio en que la población pasa la mayor parte de su vida, y teniendo como premisa que las capitales convocan y convergen un volumen alto de población y en constante aumento; es evidente la necesidad prospectiva de planificar las ciudades y no dejarlas en manos de la autoconstrucción y de un posible mal manejo de instrumentos públicos.
En las siguientes líneas desde mi perspectiva como arquitecta y usuaria de las dos ciudades quiero desarrollar una comparación de la planeación que se percibe en la arquitectura y el urbanismo de las ciudades de Buenos Aires-Argentina y Bogotá-Colombia.
Las ciudades en cuestión permiten realizar una comparación justa, debido a que ambas son la capital metropolitana de su país, y comenzaron su periodo de independencia en el mismo año 1810. La diferencia está dada en la influencia multicultural que implementaron los migrantes europeos en Argentina, mientras que en Bogotá la influencia es netamente española, y además está marcada por los disturbios del Bogotazo en 1948 que dejaron como consecuencia la caída del uso del tren y del tranvía. A esto se le suma el interés del interés que el gobierno ha puesto para planificar la cada ciudad.
Como primer apunte en CABA (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) se evidencia una total preocupación e interés por integrar los diversos medios masivos de transporte subterráneo, tren y bondi, complementados por el automóvil, bicicleta, sendas para caminar. Además de la obvia necesidad de extender redes de tres niveles (subterráneo, a nivel y elevadas) para satisfacer la demanda y descongestionar las redes de conexión e interconectar toda la ciudad y sus provincias; no quiere decir que siempre fue así, pero El Gobierno de la Ciudad y los ciudadanos propician constantemente instrumentos públicos para renovar y complementar la infraestructura de la ciudad, conforme se va proyectando las necesidades a futuro (prospectivamente).
Mientras que en Bogotá los medios de transporte masivo (en un solo nivel) Transmilenio y Buses no son suficientes para movilizar la cantidad de población que es más del doble que la de CABA, al tener esta deficiencia en el transporte masivo los usuarios en busca de “una mejor” calidad de vida llenan la ciudad de más automóviles colapsando todas las vías y reduciendo la calidad del ambiente y el estrés que produce movilizarse en estas condiciones.
Bogotá cuenta con gran cantidad de equipamientos y provee de bienestar para vivir, pero cometió el error de descuidar la planificación y contener el aumento de su territorio urbano. Le Corbusier padre de la arquitectura moderna, tuvo su oportunidad de planificarla y presento sus proyectos para contener la expansión urbana, densificar en altura, organización de usos a nivel marco y proveer de grandes avenidas que la interconectaran (a futuro multiplicidad de tipologías de transporte masivo), pero no fue apoyado y no tuvo aval político su propuesta, porque cometió el error de querer intervenir el casco histórico de la ciudad y cambiarle totalmente su imagen y morfología. La cuestión es porque no se realizó un filtro y se implementaron las políticas que funcionaban prospectivamente para la ciudad a la par de normativa de protección de construcciones de importancia cultural.
Bogotá al ser una ciudad tan extensa, sus vías han surgido como una necesidad y demanda del crecimiento acelerado del territorio urbano, como una solución a una necesidad de regular la conexión barrial pero no responden a un plan urbano macro que genere orden y control. Desde esta perspectiva se hace obvio que se debe implementar lo más pronto posible la variedad de tipologías de transporte masivo eficiente y que al ser tan bueno se desincentive el uso del automóvil en recorridos básicos como ir del trabajo a la casa.
Cabe aclarar que Bogotá no está atrasada con tecnologías, todo lo contrario, está a la vanguardia, pero el tema del transporte es consecuencia política, por lo sucedido en las revueltas civiles del Bogotazo, cuando el tranvía quedo en desusó y los privados apoyados por entes políticos aprovecharon para monopolizar y privatizar el transporte. Perdiendo así el interés del estado por una mejor movilidad para la población.
Arq. Angie Zuleyda Corredor Parada
UNIV. CATÓLICA DE COLOMBIA
Est. Mg. Planificación Urbana y Regional FADU-UNIV. BUENOS AIRES
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